Axioma
| Julio 3, 2008Contar carbohidratos engorda.
Contar carbohidratos engorda.
lo espectacular, sin duda es siempre bien recibido. lo insólito, sin embargo, es más que el simple elemento sorpresa. lo insólito es que no recuerdo haberlo experimentado.
escriben nuestros corresponsales
desde una ciudad con nombre de santo
que allá les llueven balas
mientras bailan los pueblerinos
por la sincera alegría
de que entre la pobreza nazca
una nena como ésta
muy linda, blanca y pura
marita la nueva
TalveZ si me sobrara
le alquilaría un poquiTo,
pero la verdad
en esTe insTanTe
lo ocupo.
suTil la diferencia
enTre vanidad
y subjeTividad.
la inTerpreTación
no sólo nos engorda el espacio enTre yo y el oTro.
También a veces,
pocas veces,
logra inTegrarnos
y anularnos
en algo que asemeja una masTurbación colecTiva.
una renuncia al pequeño yo
por el gran yo,
el que no es yo
ni oTro
ni nadie;
ni el que escribe papeliTos
celebrando su vigilia
ni el que callado se esconde
evitando recompenZas.
ese falTar de Todo
que es lo único que hay,
convierTe cada deTalle
en la culminación magna
de cualquier epopeya.
esTe don
Tan mío
de ahogarme fácilmente
en la ira que nace
de juZgar al otro
y ser juZgado,
ese,
hoy no lo necesito.
los episodios de desasosiego serían más llevaderos si se está en compañía de un mitómano de confianza. la luna explota y en forma de meteoritos va atravesando la atmósfera en caída estrepitosa, el mitómano toma mi mano y me dice que todo va a estar bien. me meto como torera improvisada a una corrida de toros, termino con un pulmón perforado por un cacho, viene el mitómano y me dice que todo va a estar bien. que se me ocurre que lo que necesito es ponerme en paz con la providencia pro mejora de mi vida y alejar las penas, viene el mitómano y me dice ’soy dios, sígueme’.
me he asegurado
hasta el último detalle
de que en todo lo que me atañe,
no haya cosas dos
que se igualen.
y se me ocurre que en una existencia
absolutamente subjetiva como lo es cualquiera,
todo resulta altamente simbólico.
volar debe rePercutir entonces
en lugares que aún no me son ProPios,
así como en lo más rePresentativo
de mi cotidianeidad.
soy Piedra que tiran Por el aire.
soy galaxia surcando el esPacio infinito.
soy la queja del hombre
retumbando iracunda en los confines del cielo de los dioses.
soy el viento, y el aliento que se traga un beso.
mi locura se vuelve cada veZ
más exquisita.
lo mismo vale Para mi soledad
que ya agoniZa.
y mi tiemPo emPieZa a detenerse
como imitando indefinidamente
el instante ese después del desPegue:
ese estar recién Parido
y el silencio de un Presente que no cesa.
Prometo Para mi último vuelo
flotar Por siempre.
¡con lo rico que es escupir mocos!