archivo por corrongo



amorum verdaderum

| Septiembre 3, 2008

un pescadum ignoramus mordiendum un anzuelum y fue atrapadum por el hombrerum que solamentum deseaba meterum en una pecerum con una pescadum femeninum, nada odinarum, más bien vibraterum. besitos se dierum y vivierum contentum hasta que murierum.

fin.

speiseeis

| Agosto 4, 2008

la vara es que yo llegué y usted ya se había ido, pero como ya no tenía plata para comprar más gelatina, me tuve que comer toda la caja de helados yo sola.

lo espectacular, sin duda es siempre bien recibido. lo insólito, sin embargo, es más que el simple elemento sorpresa. lo insólito es que no recuerdo haberlo experimentado.

cándida

| Junio 2, 2008

los episodios de desasosiego serían más llevaderos si se está en compañía de un mitómano de confianza. la luna explota y en forma de meteoritos va atravesando la atmósfera en caída estrepitosa, el mitómano toma mi mano y me dice que todo va a estar bien. me meto como torera improvisada a una corrida de toros, termino con un pulmón perforado por un cacho, viene el mitómano y me dice que todo va a estar bien. que se me ocurre que lo que necesito es ponerme en paz con la providencia pro mejora de mi vida y alejar las penas, viene el mitómano y me dice ’soy dios, sígueme’.

Komm zu mir

| Abril 25, 2008

correr en círculos jamás funcionó mejor que cuando intenté memorizar las piedras mal puestas en la calle que no tenía salida. al final, podía hasta saltarlas graciosamente, cual corredor de obstáculos en las olimpíadas. merecía más que una medalla, merecía una invocación multitudinaria de las beatas que, curiosas, me observaban detrás de sus cortinas de flores. glamorosamente, me santifico yo misma; me auto proclamo la virgen de las causas galopantes y de los objetos punzocortantes olvidados en los caños. me elevo como en expulsión, tan alto como mis largas e incansables piernas me permiten saltar. así empecé.

me-ta-fí-si-co

| Marzo 18, 2008

no es que no admita a kundera,
sus palabras son confituras en mis
manos de chiquita de escuela.
pero la mierda callejera tan
merecedora de desidias y malos
gestos carece de la maravillosa
intangilidad de la que son dignos
los dioses líricos y cosmopolitas.

rojita

| Marzo 4, 2008

de entre todos los placeres de bolsillo,
me quedo con la chupachupa roja.
llena mi boca de sabor y mi lengua de color
después de un buen tequilazo.
procuro llevar varias en mi bolso para cuando
despierto en casa ajena.
¿enjuague bucal? claro, saquen uno con sabor a
cereza y llenaré sus bóvedas de moneditas de oro.